Yo también me fui de mi país

Hoy estoy muy contenta de poder anunciar que este maravilloso libro saldrá a la venta el próximo 5 de Noviembre. Mientras tanto tienes la preventa en oferta haciendo click aquí.

Este proyecto nace gracias a todas las personas que tras leerse la bilogía Núria me hicieron llegar sus comentarios. Por si todavía no la has leído, la bilogía Núria consta de dos libros: Tienes que partir y Tienes que vivir. En ellos, Núria, la protagonista, nos cuenta sus vivencias, sentimientos y emociones al mudarse a vivir a Londres (Tienes que partir) y a Pisa (Tienes que vivir). 

Muchas personas se sintieron identificadas con la vida de la protagonista de la bilogía, pues al igual que ella, estas personas también se fueron a vivir a otros países. 

Otras personas, en cambio, me contactaron para contarme que siempre han pensado en cambiar de país y nunca lo han hecho. Gracias a leerse mis libros y saber la historia de la protagonista, estas personas se sintieron motivadas a hacerlo, a cambiar de país y vivir la maravillosa experiencia que esto supone. 

Entonces pensé: Si muchas personas se han sentido identificadas y a muchas otras les gustaría vivir esa experiencia, ¿por qué no reunir una serie de historias a modo de inspiración? 

El resultado es este fantástico libro que saldrá a la venta el próximo 5 de Noviembre. 

Me puse manos a la obra y creé una publicación en Instagram en la que buscaba a personas que hubieran vivido en otros países. Los únicos requisitos para participar en el proyecto eran: haber vivido en otro país y estar dispuesto/a a contar la historia personal. Pronto empezaron a llegar las solicitudes para participar en el proyecto. 

Yo no creo en las casualidades, pero lo que pasó me sigue sorprendiendo a día de hoy. No tardé en darme cuenta de que las únicas personas que me contactaron fueron mujeres. En todo el proceso que ha durado la creación de este proyecto, no ha habido ni un solo hombre que me haya contactado para participar en él. Así pues, todas las historias que encontrarás aquí son de mujeres, más bien dicho, de mujeres valientes. Esta “casualidad” hace que me sienta todavía más orgullosa de este proyecto. 

El propósito de poder adentrarnos en las experiencias personales de cada una de las participantes es servir de ejemplo y de inspiración a todas aquellas personas que estén pensando en irse a vivir a otro país, ya sea por causas económicas, familiares, psicológicas o personales. Cambiar de país supone un antes y un después en nuestras vidas. Supone emprender un trayecto totalmente nuevo en el que tendremos que afrontar diversidad de factores, desde crear nuevas relaciones hasta comunicarse con un idioma diferente. 

En este libro no vas a encontrar una guía con los pasos a seguir cuando empieces esta nueva aventura, más bien vas a tener que deducirlos a través de las historias. 

Cada una de las historias es diferente. Las protagonistas son de diferentes nacionalidades y hay gran variedad de países a los que han emigrado. Mi recomendación es que si realmente quieres empezar tu vida en un nuevo país, cojas papel y boli y anotes cada consejo que te pueda ser útil.  

Este libro te mostrará el antes, durante y después de lo que supone, en todos los sentidos, vivir en otro país. 


A partir de mañana iré publicando información sobre quienes son las protagonistas del libro, así que si te interesa el tema ¡no me pierdas de vista! 👀⁠ Sígueme en @greta_vega.es

Además, como aún falta un poquito hasta que salga a la venta, he creado una oferta durante la preventa (una vez se publique el libro, la oferta terminará).⁠ Puedes hacer tu reserva ahora mismo haciendo click aquí.

¿Te atreverás a leer cada una de estas historias?
¿Eres de las personas que ya han vivido la experiencia de cambiar de país?

Me encanta leer tus comentarios.

¡Ah! no olvides compartir esta página con quien creas que le podría resultar de interés.

Muchísimas gracias 💖
Un abrazo muy fuerte,
Greta.

Amor propio

Fuera del amor propio todo es malvivir.

El amor propio es la aceptación, el respeto, las percepciones, el valor y los pensamientos positivos que tenemos hacia nosotros mismos. Podríamos decir que el amor propio es un reflejo de la relación que tienes contigo mismo/a: con tu físico, carácter, personalidad, actitud y comportamiento.

Al amor propio también lo podemos llamar autoestima. Las personas que tienen una autoestima alta son personas seguras de sí mismas que tienen la capacidad de vivir y disfrutar de su vida de una forma sana y equilibrada. De ahí al subtítulo de esta entrada: Fuera del amor propio todo es malvivir. Es decir, toda persona que no se tenga amor propio no está viviendo como es debido, está malviviendo.

No te tienes amor propio cuando te miras al espejo y no te gusta lo que ves, no recuerdas cuando fue la ultima vez que hiciste algo que realmente querías, te culpas por todo y le das mil vueltas a la cabeza, no sales de tu zona de confort, las críticas de los demás te destruyen, dices sí cuando querías decir no… Cada vez que haces alguna de estas cosas te estás descuidando.

En cambio, tienes amor propio cuando aceptas tu físico tal y como es, aceptas tus virtudes y tus defectos así como tu propia personalidad, tu trabajo es una fuente de satisfacción y no solamente de ingresos, tus relaciones son saludables, te gusta salir de tu zona de confort, no te sientes mal cuando dices no a lo que no quieres hacer… El trabajo personal en la consecución de cada uno de estos aspectos favorecerá la consolidación de un amor propio que beneficiará tu salud, y por tanto tu vida, a todos los niveles.

Cuando empieces a amarte a ti mismo/a, te liberarás de todo lo que no es bueno para tu salud: la comida, la gente, cosas, situaciones y todo lo que no te hace bien. En un primer momento puedes llegar a creer que eres egoísta, pero no es así. Se trata de amor propio.

Como ejemplo te puedo contar que una vez, en el trabajo, me menospreciaron haciéndome creer que yo no estaba cumpliendo mis tareas adecuadamente. Yo sabía que lo que me dijeron no era verdad, pues las estadísticas indicaban que todas mis tareas estaban bien realizadas y daban muy buenos resultados. Como consecuencia, exigí una disculpa por haberme hecho creer cosas erróneas sobre mí. Se negaron a ofrecerme la disculpa y yo me negué a seguir trabajando para ese grupo. Dije no cuando quise decir no. No me permití quedarme donde no me valoraban. Tal vez, haya sido la mayor muestra de amor propio que me he hecho en mi vida. Fue difícil tomar esa decisión, pero en el momento que di el paso supe que estaba en lo correcto ya que mis sensaciones fueron muy positivas.

Cuando empiezas a quererte y a hacer lo que te beneficia, saboreas de verdad lo que es la felicidad, pues sientes orgullo por lo que eres y por lo que eres capaz de hacer.

No tengas miedo de liberarte de lo que no te hace bien. Empieza a amarte, a ser feliz y a vivir como te mereces.

Y tú, ¿Cómo dirías que es tu amor propio? ¿Vives o malvives? ¿Cuál ha sido la mayor muestra de amor propio que te has hecho?
Me encantaría leer tus comentarios.

Un fuerte abrazo,
Greta.

Siguiente nivel

Lo inesperado es lo que te empuja a pasar al siguiente nivel. Lo inesperado te cambia la vida.

Hace tiempo me prometí no hacer planes a largo plazo, pero tengo demasiada imaginación y no puedo evitar imaginarme en lugares maravillosos, con mi yate, mi hombre perfecto y mis amigas especiales. Los aeropuertos siempre están en mi mente, son el inicio de las grandes historias que monto en mi cabeza.

A menudo sucede que estos planes y estas historias nunca llegan. Y es que eran a largo plazo, y ese largo plazo parece alargarse cada vez más. Y conforme pasa el tiempo te das cuenta de que tal vez no hace falta ese yate, ni que el hombre sea tan perfecto, ni que las amigas sean tan especiales. Por tanto, comienzas a ampliar tus horizontes y a no poner tantos filtros. Es como que ya todo te da igual y ya no deseas ninguno de esos planes que tenías.

Justo en ese momento cuando ya no esperas nada y has abandonado todas tus esperanzas, sucede algo. Seguramente será en el momento en el que te sientas más confundida cuando ese algo suceda. Al principio puede que lo veas como una amenaza, pero si lo piensas un poco te das cuenta de que esta nueva situación supera todas tus expectativas. Tus planes a largo plazo eran incorrectos porque nunca se iban a cumplir. Entiendes que primero tenía que suceder esto que te está sucediendo.

A veces las cosas que esperas nunca llegan, pero viene algo inesperado que te transforma por completo. Tal vez te toque desconectar un poco del mundo para poder asimilarlo (como me ha pasado a mí), pero estoy segura de que una vez lo tengas asimilado serás muy pero que muy feliz con tu nueva situación. No tengas miedo, estás pasando al siguiente nivel.

¿Te ha pasado esto alguna vez? ¿Qué fue exactamente lo que te sucedió?

Un abrazo muy fuerte y no te olvides de compartir si te gustó.

Cuanto más sabes, mejor decides

Día tras día, nuestra vida está llena de decisiones. Las habrán pequeñas e insignificantes, sin apenas consecuencias. Por ejemplo, decidir qué calcetines ponerte o decidir si comer espaguetis o macarrones son decisiones que no tendrán grandes consecuencias en nuestra vida.

Otras decisiones, en cambio, serán más significantes y traerán unas consecuencias importantes. Qué carrera estudiar, dejar o no el trabajo, comprar una casa u otra, seguir con esa relación… son todo decisiones importantes.

A veces, es normal bloquearnos a la hora de tomar una decisión (sobre todo si se trata de una decisión importante), pues sabemos que toda decisión está ligada a la posibilidad de cometer un error. Pero, cuando estamos bloqueados la mejor opción siempre va a ser tomar una decisión.

Por lo general, el funcionamiento hasta elegir nuestra decisión va a ser el siguiente: Lo primero de todo será definir el problema para así poder obtener información y datos sobre este. Seguidamente generaremos alternativas y respuestas para poder analizar los pros y los contras de cada una de las opciones hasta seleccionar la opción que creeremos más acertada.

Pero Greta, ¿Cómo sabré que la opción que voy a elegir es la más acertada? La respuesta a esta pregunta no la sabrás hasta que no vivas las consecuencias que tu decisión trae. Lo que sí queda claro es que cuanto más sepas del tema relacionado con tu decisión, mejor decidirás.

Pongamos como ejemplo una decisión sencilla: coger abrigo o una chaqueta vaquera. Cuanto más sepas sobre el clima de hoy, mejor decidirás.

Ahora un ejemplo más complicado: elegir una carrera u otra. Cuanto más sepas sobre las salidas que conlleva cada una de ellas, el nivel, tu predisposición a estudiar todas sus materias… mejor decidirás tu elección.

Por tanto, cuanto más sabes, mejor decides. Estudia todas las opciones, analízalas y luego decide con coherencia.⁠

Y no te olvides de la famosa frase de “somos las decisiones que tomamos”, así que nunca dejes de aprender para así decidir correctamente y tomar las direcciones justas para encarrilar tu vida hacia el éxito. Y recuerda, si te equivocaste en tu decisión aprende de ello y rectifica.

¿Cuál fue la decisión que más te costó tomar? ¿Acertaste? Cuéntamelo en comentarios y no te olvides de compartir 😉

Un abrazo,
Greta.

Cuéntalo sin miedo

Hoy quiero hablarte de mi nuevo proyecto. En este proyecto pueden participar todas aquellas personas que un día decidieron irse a vivir a otro país y lo hicieron. Puedes ver la publicación en la que busco a gente haciendo click aquí.

El lema de este proyecto es:

Cuenta sin miedo cómo superaste esa etapa por la que pasaste, podría ser la guía que alguien está buscando.

¿Dónde nace este proyecto?

Tras publicar mi primer libro “Tienes que partir“, fueron muchas las personas que me contactaron, pues se sentían identificadas con la historia. Me di cuenta de que realmente somos muchos los que hemos tenido experiencias similares. Somos muchísimos los que hemos dejado nuestro país para irnos a otro y vivir nuevas aventuras.

Otras personas, en cambio, me contactaron contándome que siempre han pensado en cambiar de país, pero nunca lo han hecho. Les gustó saber la historia de Núria, la protagonista del libro y, en cierto modo, se quedaron motivados a dar el paso de cambiar de país.

Entonces, pensé: Si muchas personas se han sentido identificadas y amuchas otras les gustaría vivir esa experiencia, ¿por qué no reunir una serie de historias a modo de inspiración?

El resultado es este fantástico proyecto.

¿Cuál será el resultado?

Todas las historias serán publicadas en un libro que servirá de guía para todas aquellas personas que tienen que partir a otro país. Será un recopilatorio de las diferentes experiencias que pueden ser vividas.

El libro también está hecho con la intención de que, personas que ya han vivido esa experiencia, puedan saber cómo ha sido la experiencia de otras personas.

El libro será publicado en Amazon y se podrá adquirir tanto en libro físico como en e-book.


Ahora ya lo sabes. Si has vivido en un país diferente al tuyo, lo hiciste solo/a y te gustaría compartir tu experiencia. Ponte en contacto conmigo a través de mi instagram.

Recuerda: Cuenta sin miedo cómo superaste esa etapa por la que pasaste, podría ser la guía que alguien está buscando. 😉

Te deseo una feliz semana y te animo a compartir con quien creas que le pueda interesar formar parte de este maravilloso proyecto.

Un abrazo,

Greta.

Tienes que vivir

Hoy tengo el placer de anunciar que Tienes que vivir ya está a la venta.

Este libro es el segundo y último de la #bilogianuria.⁠ Esta bilogía está compuesta por:⁠

📙 Tienes que partir, en el que Núria nos cuenta sus vivencias en Londres.⁠

📕 Tienes que vivir, en el que Núria nos cuenta su vida en La Toscana y pone punto y final a la historia.⁠

Ambos libros de la bilogía están dirigidos a todas las personas que hayan tenido la experiencia de vivir en otro país o a todas aquellas que les gustaría hacerlo.⁠ ⁠
Aunque es una lectura apta para todos los públicos, se recomienda especialmente a todas las personas que necesitan un cambio en su vida o se sienten estancadas en la rutina.⁠

La historia de Núria es una historia de superación y valentía que hace reflexionar en que no debemos conformarnos con lo que tenemos, ya que siempre podemos aspirar a algo mejor.⁠

Si en algún momento de tu vida has empezado desde cero en un lugar completamente nuevo, la historia de Núria es para ti. Te sentirás identificado/a en muchos aspectos.⁠

Si necesitas un cambio de aires, motivarte y ver un claro ejemplo de superación, “Tienes que partir” y “Tienes que vivir” son tu lectura ideal.⁠

¿Alguna vez has pensado en mudarte, pero nunca lo has hecho? Te recomiendo absolutamente esta lectura. Seguro que te da el empujoncito que necesitas.

Booktrailer Tienes que vivir.

¿Ya has leído alguno de los dos libros? Si es así, me encantaría saberlo a través de tus comentarios.

Si por el contrario aún no lo has hecho y te gustaría hacerlo puedes conseguirlos haciendo click aquí o buscando los títulos o mi nombre en Amazon.

Además, si dispones de Amazon Kindle Unlimited, puedes leer ambos libros totalmente gratis en formato digital. ¿A qué esperas?

Espero que disfrutes de esta novela tanto como lo he hecho yo al crearla. La protagonista, Núria, tiene mucho que enseñarnos.

Te deseo un feliz día.

Greta.

¿Y si no sale como esperabas?

Tenías un plan, lo tenías muy bien organizado y creaste unas expectativas buenísimas. ¿No ha salido como esperabas? ¡No pasa nada!

A menudo nos desmotivamos cuando no vemos nuestros objetivos realizados. También nos decepcionamos si no obtenemos lo que queríamos o esperábamos. Pero esto, en mi opinión, es parte del proceso. Creo que no todo tiene porqué salir a la primera. Es más, creo que es poco común que las cosas nos salgan a la primera. Y si eres de esas pocas personas que consiguen todo sin pasar por algún bache, te felicito.

Si, por el contrario, has tenido algún percance y la cosa no ha salido como querías, te repito que no pasa nada. Lo único que tienes que hacer es ver si esa cosa no ha funcionado debido a un factor externo o a uno interno.

Si el factor ha sido externo, como por ejemplo algún suceso que te ha obligado a desviarte de tu plan, simplemente tienes que volver a encarrilarte y ceñirte a lo que ya tenías organizado. Este caso, se trata de tener un parón. Lo único que has perdido aquí es tiempo, pero sigues estando a tiempo de perseguir tu propósito y cumplirlo. Toma un momento para analizar el motivo que te ha impedido no conseguir lo que esperabas, analízalo y supéralo.

Si el factor ha sido interno, es decir, tus ganas se han esfumado o has dado preferencia a otras cosas, lo correcto sería hacer un balance de si realmente lo que querías conseguir era real o, más bien tu objetivo no era tan deseado cómo pensabas. A veces, nos proponemos cosas por vicio o por probar y no porque realmente queramos esas cosas en sí. Aquí, tú eres la única persona que puede tener la respuesta. ¿Realmente querías publicar ese libro? ¿Realmente querías ir al gimnasio 5 días a la semana? Pregúntatelo y respóndete con sinceridad absoluta.

Si tu respuesta es no, entonces olvídate de ese propósito y ve a por otro. No pierdas el tiempo en esforzarte en algo que realmente no quieres.

Si tu respuesta es sí, es decir, sí quieres ir al gimnasio 5 días a la semana y sí quieres publicar ese libro, entonces lo ideal es que vuelvas a crear un plan. Piensa y encuentra el motivo de por qué no has conseguido lo que te habías propuesto. Luego, crea un nuevo plan que te permita encarrilarte de nuevo hacia tu propósito.

Así de fácil. Si las cosas no salen como esperabas, cambia el plan. La persecución de tus objetivos es un proceso y no solamente una meta. La próxima vez que no veas tus propósitos cumplidos a la primera recuerda esta frase, pero no te olvides de saber ajustar tu plan con tal de cumplir todo lo que te propongas.

Yo, como ejemplo, te puedo contar que tenía el objetivo de publicar mi segundo libro para navidades del 2020. Pero, debido a factores externos e internos, su publicación se ha retrasado. Tras analizar el motivo (o los motivos) que han impedido el cumplimiento de mi objetivo en la fecha marcada, he reajustado mi plan y me he encarrilado de nuevo hacia mi propósito. El resultado es que mi segunda novela, titulada “Tienes que vivir”, saldrá a la venta el próximo 30/01/2021. Tienes un adelanto aquí.

Y tú, ¿cómo gestionas cuándo las cosas no salen como esperas? Toda aportación es buena.

Gracias y un abrazo fuerte.

Greta.

Diario de Gratitud

Voy a empezar agradeciendo que hayas llegado hasta aquí.

El motivo por el que estoy refrescando esta entrada es para anunciar que a partir del 1 de Enero voy a estar publicando cada día a través de mis historias de Instagram un agradecimiento.

Durante 21 días agradeceré algo que me haya pasado durante el día. Puede ser un momento especial, un acontecimiento inesperado o algo muy simple.⁠

¿Te unes a este reto?

Encuentras toda la información haciendo click aquí.

Aprovecho para desearte un año lleno de éxito, salud y bienestar.

Gracias por leerme.
Un abrazo,
Greta.

Greta Vega

Gratitud (nombre femenino): Sentimiento que obliga a una persona a estimar el beneficio o favor que otra le ha hecho o ha querido hacer, y a corresponderle de alguna manera.

Me gustaría añadir que, a mi parecer, no hace falta que se refiera a otra persona exactamente. Podemos tener gratitud hacia cosas nuestras sin necesidad de una segunda persona. Por ejemplo, podemos estar agradecidos porque nos hayan hecho un regalo, pero también podemos estar agradecidos por poder disfrutar de un atardecer a solas.

No hace mucho tiempo, una amiga estaba pasando por un mal momento en el trabajo. Dos de sus compañeros estaban de baja debido al Covid, lo que a ella le repercutía negativamente ya que también debía abarcar las labores de sus dos compañeros ausentes. Mi amiga, llamémosla Diana, estaba muy estresada pues la situación le venía grande. Debido a su estrés, empezó a verlo todo negativo. Nunca…

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Gratitud es la actitud

Gratitud (nombre femenino): Sentimiento que obliga a una persona a estimar el beneficio o favor que otra le ha hecho o ha querido hacer, y a corresponderle de alguna manera.

Me gustaría añadir que, a mi parecer, no hace falta que se refiera a otra persona exactamente. Podemos tener gratitud hacia cosas nuestras sin necesidad de una segunda persona. Por ejemplo, podemos estar agradecidos porque nos hayan hecho un regalo, pero también podemos estar agradecidos por poder disfrutar de un atardecer a solas.

No hace mucho tiempo, una amiga estaba pasando por un mal momento en el trabajo. Dos de sus compañeros estaban de baja debido al Covid, lo que a ella le repercutía negativamente ya que también debía abarcar las labores de sus dos compañeros ausentes. Mi amiga, llamémosla Diana, estaba muy estresada pues la situación le venía grande. Debido a su estrés, empezó a verlo todo negativo. Nunca se había quejado por el sueldo y empezó a decir que cobraba poco. Nunca se había quejado del resto de compañeros y empezó a hacerlo. Me llamaba diciéndome que quería cambiar de trabajo y que no sabía que hacer. La escuché y me di cuenta de que su solución no era cambiar de trabajo, sino cambiar el punto de vista de ver las cosas. Fue entonces cuando le propuse practicar la gratitud. Exactamente le dije:

Diana, solamente necesitas 2 minutos al día. Cuando tomes el primer café de la mañana, mientras conduces al trabajo o incluso mientras te lavas los dientes, AGRADECE. Agradece todo lo que tienes. Agradece que tienes un trabajo. Agradece que tienes un coche que te lleva al trabajo. Agradece que tienes un sueldo que te permite vivir. Agradece los compañeros que tienes, pues gracias a ellos aprendes muchas cosas. Agradece que tienes un jefe comprensivo y que hace lo que puede, aunque no lo creas y no sea verdad, pero agradece. Piensa que gracias a tu maravillosa salud puedes afrontar el día a día, así que sé agradecida. Todos los días, absolutamente todos, debes dar las gracias por cada cosa de tu vida. Muchas cosas de las que agradecerás tal vez no las sientas así, pero es importante que empieces a creerlas. El agradecimiento cambiará tu energía, pues hará que tú te sientas afortunada y esto te permite vibrar con una energía positiva que la gente de tu alrededor percibirá.

Dos semanas más tarde, Diana me llamó. Su jefe la había ascendido en el trabajo, le habían subido el sueldo y sus compañeros habían vuelto a trabajar. Ella estaba contentísima y, más que nunca, agradecida por todo lo que le estaba sucediendo. Ya no quería cambiar de trabajo y todas sus quejas desaparecieron, pues estaba muy emocionada con su nueva posición en el trabajo. Fue entonces cuando se dio cuenta de lo valiosa que era.

Con esta historia quiero hacerte entender que una actitud de gratitud lo es todo. Las personas agradecidas raramente dan cabida a sentimientos negativos como el arrepentimiento, el resentimiento o la envidia. Agradecer es mucho más que decir “gracias”, es un sentimiento alegre que nos llena de satisfacción. Por tanto, vivir agradecidos es vivir muy cerca de la felicidad. Más que una virtud, o un valor, es una actitud frente a la vida y cuando entendemos eso, damos un gran paso hacia adelante.

Deja de quejarte y empieza a valorar lo que tienes, pues una actitud de gratitud te permitirá acercarte a aquellas metas que quieres cumplir. Estoy segura que con el tiempo te volverás una persona mucho más optimista y todo saldrá tal y como te propongas.

¿Alguna vez te ha sucedido un caso parecido al de Diana?

¿Sueles practicar la gratitud en tu día a día?

Me encanta leer tus comentarios.

Un abrazo, Greta.

¡Ah! Y MUCHAS GRACIAS por leerme. 😉

No esperes a año nuevo para establecer tus propósitos.

Propósito (nombre masculino): Determinación firme de hacer algo.

En mi Instagram tengo una publicación que me encanta y me define bastante. Antes de seguir leyendo te invito a que la veas y hagas una reflexión. También le puedes dar al corazón y así sabré que te ha gustado. Te tomará 10 segundos (lo prometo), click aquí.

En la vida hay dos momentos: ahora y demasiado tarde. Con esto quiero decirte que el momento de reflexionar y establecer nuestros nuevos propósitos es ahora. Sí sí, ahora mismo, sin esperar a año nuevo.

Y tú dirás: ¿Y eso por qué, Greta? Si todavía estamos en Noviembre…

Pues porque quiero que consigas todos tus propósitos. Y porque quiero que te propongas algo que realmente quieras y te haga mejor persona.

Por lo general, los propósitos más comunes en la mayoría de la población son: Hacer ejercicio, perder peso, comer mejor, dejar de fumar, ahorrar, viajar, aprender algo nuevo y beber menos.

Analízalos unos segundos. Analízalos bien. ¿Ya? Vale. Ahora me toca a mí. En mi opinión, estos propósitos son propósitos de “Lunes” y no propósitos de “Año nuevo, vida nueva“. ¿No crees?

Este año vamos a hacer algo diferente. Este artículo lo escribo realmente porque quiero que te marques Grandes Propósitos. No quiero que seas de esas personas comunes que se marcan los propósitos comunes que he nombrado anteriormente. No. Vamos a pensar en grande.

Ahora dime, ¿Qué te apasiona? Seguro que tienes una pasión o hay algo que se te da muy bien. Si aún no sabes cuál es, tienes más de un mes para encontrarla y averiguar como sacarle provecho. (De ahí la importancia de empezar ya a planificar los propósitos de año nuevo.)

Una vez tengas clara cuál es tu pasión, establece propósitos entorno a esa pasión. No caigas en el juego de hacer más deporte, dejar de fumar y cosas de ese estilo. Establece propósitos que te acerquen a trabajar tu pasión. ¿Te gusta pintar cuadros? Tus propósitos de este año pueden ser ir a clases de pintura 2 veces por semana y visitar 4 museos durante todo el año. ¿Te gusta escribir? Tus propósitos de este año pueden ser realizar un curso de escritura y publicar un libro. ¿Te gusta aprender un nuevo idioma? Apúntate a clases y viaja al país dónde se hable ese idioma. ¿Te gusta cocinar? Tu propósito para este año puede ser aprender 50 nuevas recetas.

Deja los propósitos de hacer deporte y perder peso para los lunes. Aprovecha el 2021 para crecer y acercarte a lo que realmente te gustaría conseguir. Lo único que tienes que hacer hasta que empecemos un nuevo año es:

No es tan difícil, ¿no crees? Además, piensa que si realmente lo que quieres conseguir es mejorar, trabajar o incluso vivir de tu pasión, lo más probable es que tu motivación se mantenga elevada, pues estás haciendo algo que te gusta.

¿Qué esperas del 2021? Yo tengo la sensación de que este nuevo año será muy prometedor. ¡Ah! Y ya tengo todos mis propósitos establecidos.

¿Y tú? ¿Vas a empezar a organizarte ahora? ¡Cuéntamelo!

Un abrazo, Greta.