Siguiente nivel

Lo inesperado es lo que te empuja a pasar al siguiente nivel. Lo inesperado te cambia la vida.

Hace tiempo me prometí no hacer planes a largo plazo, pero tengo demasiada imaginación y no puedo evitar imaginarme en lugares maravillosos, con mi yate, mi hombre perfecto y mis amigas especiales. Los aeropuertos siempre están en mi mente, son el inicio de las grandes historias que monto en mi cabeza.

A menudo sucede que estos planes y estas historias nunca llegan. Y es que eran a largo plazo, y ese largo plazo parece alargarse cada vez más. Y conforme pasa el tiempo te das cuenta de que tal vez no hace falta ese yate, ni que el hombre sea tan perfecto, ni que las amigas sean tan especiales. Por tanto, comienzas a ampliar tus horizontes y a no poner tantos filtros. Es como que ya todo te da igual y ya no deseas ninguno de esos planes que tenías.

Justo en ese momento cuando ya no esperas nada y has abandonado todas tus esperanzas, sucede algo. Seguramente será en el momento en el que te sientas más confundida cuando ese algo suceda. Al principio puede que lo veas como una amenaza, pero si lo piensas un poco te das cuenta de que esta nueva situación supera todas tus expectativas. Tus planes a largo plazo eran incorrectos porque nunca se iban a cumplir. Entiendes que primero tenía que suceder esto que te está sucediendo.

A veces las cosas que esperas nunca llegan, pero viene algo inesperado que te transforma por completo. Tal vez te toque desconectar un poco del mundo para poder asimilarlo (como me ha pasado a mí), pero estoy segura de que una vez lo tengas asimilado serás muy pero que muy feliz con tu nueva situación. No tengas miedo, estás pasando al siguiente nivel.

Espero, muy pronto, poder contarte lo que a mí me ha sucedido. 💖

¿Te ha pasado esto alguna vez? ¿Qué fue exactamente lo que te sucedió?

Un abrazo muy fuerte y no te olvides de compartir si te gustó.

Cuanto más sabes, mejor decides

Día tras día, nuestra vida está llena de decisiones. Las habrán pequeñas e insignificantes, sin apenas consecuencias. Por ejemplo, decidir qué calcetines ponerte o decidir si comer espaguetis o macarrones son decisiones que no tendrán grandes consecuencias en nuestra vida.

Otras decisiones, en cambio, serán más significantes y traerán unas consecuencias importantes. Qué carrera estudiar, dejar o no el trabajo, comprar una casa u otra, seguir con esa relación… son todo decisiones importantes.

A veces, es normal bloquearnos a la hora de tomar una decisión (sobre todo si se trata de una decisión importante), pues sabemos que toda decisión está ligada a la posibilidad de cometer un error. Pero, cuando estamos bloqueados la mejor opción siempre va a ser tomar una decisión.

Por lo general, el funcionamiento hasta elegir nuestra decisión va a ser el siguiente: Lo primero de todo será definir el problema para así poder obtener información y datos sobre este. Seguidamente generaremos alternativas y respuestas para poder analizar los pros y los contras de cada una de las opciones hasta seleccionar la opción que creeremos más acertada.

Pero Greta, ¿Cómo sabré que la opción que voy a elegir es la más acertada? La respuesta a esta pregunta no la sabrás hasta que no vivas las consecuencias que tu decisión trae. Lo que sí queda claro es que cuanto más sepas del tema relacionado con tu decisión, mejor decidirás.

Pongamos como ejemplo una decisión sencilla: coger abrigo o una chaqueta vaquera. Cuanto más sepas sobre el clima de hoy, mejor decidirás.

Ahora un ejemplo más complicado: elegir una carrera u otra. Cuanto más sepas sobre las salidas que conlleva cada una de ellas, el nivel, tu predisposición a estudiar todas sus materias… mejor decidirás tu elección.

Por tanto, cuanto más sabes, mejor decides. Estudia todas las opciones, analízalas y luego decide con coherencia.⁠

Y no te olvides de la famosa frase de “somos las decisiones que tomamos”, así que nunca dejes de aprender para así decidir correctamente y tomar las direcciones justas para encarrilar tu vida hacia el éxito. Y recuerda, si te equivocaste en tu decisión aprende de ello y rectifica.

¿Cuál fue la decisión que más te costó tomar? ¿Acertaste? Cuéntamelo en comentarios y no te olvides de compartir 😉

Un abrazo,
Greta.

Cuéntalo sin miedo

Hoy quiero hablarte de mi nuevo proyecto. En este proyecto pueden participar todas aquellas personas que un día decidieron irse a vivir a otro país y lo hicieron. Puedes ver la publicación en la que busco a gente haciendo click aquí.

El lema de este proyecto es:

Cuenta sin miedo cómo superaste esa etapa por la que pasaste, podría ser la guía que alguien está buscando.

¿Dónde nace este proyecto?

Tras publicar mi primer libro “Tienes que partir“, fueron muchas las personas que me contactaron, pues se sentían identificadas con la historia. Me di cuenta de que realmente somos muchos los que hemos tenido experiencias similares. Somos muchísimos los que hemos dejado nuestro país para irnos a otro y vivir nuevas aventuras.

Otras personas, en cambio, me contactaron contándome que siempre han pensado en cambiar de país, pero nunca lo han hecho. Les gustó saber la historia de Núria, la protagonista del libro y, en cierto modo, se quedaron motivados a dar el paso de cambiar de país.

Entonces, pensé: Si muchas personas se han sentido identificadas y amuchas otras les gustaría vivir esa experiencia, ¿por qué no reunir una serie de historias a modo de inspiración?

El resultado es este fantástico proyecto.

¿Cuál será el resultado?

Todas las historias serán publicadas en un libro que servirá de guía para todas aquellas personas que tienen que partir a otro país. Será un recopilatorio de las diferentes experiencias que pueden ser vividas.

El libro también está hecho con la intención de que, personas que ya han vivido esa experiencia, puedan saber cómo ha sido la experiencia de otras personas.

El libro será publicado en Amazon y se podrá adquirir tanto en libro físico como en e-book.


Ahora ya lo sabes. Si has vivido en un país diferente al tuyo, lo hiciste solo/a y te gustaría compartir tu experiencia. Ponte en contacto conmigo a través de mi instagram.

Recuerda: Cuenta sin miedo cómo superaste esa etapa por la que pasaste, podría ser la guía que alguien está buscando. 😉

Te deseo una feliz semana y te animo a compartir con quien creas que le pueda interesar formar parte de este maravilloso proyecto.

Un abrazo,

Greta.

Tienes que vivir

Hoy tengo el placer de anunciar que Tienes que vivir ya está a la venta.

Este libro es el segundo y último de la #bilogianuria.⁠ Esta bilogía está compuesta por:⁠

📙 Tienes que partir, en el que Núria nos cuenta sus vivencias en Londres.⁠

📕 Tienes que vivir, en el que Núria nos cuenta su vida en La Toscana y pone punto y final a la historia.⁠

Ambos libros de la bilogía están dirigidos a todas las personas que hayan tenido la experiencia de vivir en otro país o a todas aquellas que les gustaría hacerlo.⁠ ⁠
Aunque es una lectura apta para todos los públicos, se recomienda especialmente a todas las personas que necesitan un cambio en su vida o se sienten estancadas en la rutina.⁠

La historia de Núria es una historia de superación y valentía que hace reflexionar en que no debemos conformarnos con lo que tenemos, ya que siempre podemos aspirar a algo mejor.⁠

Si en algún momento de tu vida has empezado desde cero en un lugar completamente nuevo, la historia de Núria es para ti. Te sentirás identificado/a en muchos aspectos.⁠

Si necesitas un cambio de aires, motivarte y ver un claro ejemplo de superación, “Tienes que partir” y “Tienes que vivir” son tu lectura ideal.⁠

¿Alguna vez has pensado en mudarte, pero nunca lo has hecho? Te recomiendo absolutamente esta lectura. Seguro que te da el empujoncito que necesitas.

Booktrailer Tienes que vivir.

¿Ya has leído alguno de los dos libros? Si es así, me encantaría saberlo a través de tus comentarios.

Si por el contrario aún no lo has hecho y te gustaría hacerlo puedes conseguirlos haciendo click aquí o buscando los títulos o mi nombre en Amazon.

Además, si dispones de Amazon Kindle Unlimited, puedes leer ambos libros totalmente gratis en formato digital. ¿A qué esperas?

Espero que disfrutes de esta novela tanto como lo he hecho yo al crearla. La protagonista, Núria, tiene mucho que enseñarnos.

Te deseo un feliz día.

Greta.

¿Y si no sale como esperabas?

Tenías un plan, lo tenías muy bien organizado y creaste unas expectativas buenísimas. ¿No ha salido como esperabas? ¡No pasa nada!

A menudo nos desmotivamos cuando no vemos nuestros objetivos realizados. También nos decepcionamos si no obtenemos lo que queríamos o esperábamos. Pero esto, en mi opinión, es parte del proceso. Creo que no todo tiene porqué salir a la primera. Es más, creo que es poco común que las cosas nos salgan a la primera. Y si eres de esas pocas personas que consiguen todo sin pasar por algún bache, te felicito.

Si, por el contrario, has tenido algún percance y la cosa no ha salido como querías, te repito que no pasa nada. Lo único que tienes que hacer es ver si esa cosa no ha funcionado debido a un factor externo o a uno interno.

Si el factor ha sido externo, como por ejemplo algún suceso que te ha obligado a desviarte de tu plan, simplemente tienes que volver a encarrilarte y ceñirte a lo que ya tenías organizado. Este caso, se trata de tener un parón. Lo único que has perdido aquí es tiempo, pero sigues estando a tiempo de perseguir tu propósito y cumplirlo. Toma un momento para analizar el motivo que te ha impedido no conseguir lo que esperabas, analízalo y supéralo.

Si el factor ha sido interno, es decir, tus ganas se han esfumado o has dado preferencia a otras cosas, lo correcto sería hacer un balance de si realmente lo que querías conseguir era real o, más bien tu objetivo no era tan deseado cómo pensabas. A veces, nos proponemos cosas por vicio o por probar y no porque realmente queramos esas cosas en sí. Aquí, tú eres la única persona que puede tener la respuesta. ¿Realmente querías publicar ese libro? ¿Realmente querías ir al gimnasio 5 días a la semana? Pregúntatelo y respóndete con sinceridad absoluta.

Si tu respuesta es no, entonces olvídate de ese propósito y ve a por otro. No pierdas el tiempo en esforzarte en algo que realmente no quieres.

Si tu respuesta es sí, es decir, sí quieres ir al gimnasio 5 días a la semana y sí quieres publicar ese libro, entonces lo ideal es que vuelvas a crear un plan. Piensa y encuentra el motivo de por qué no has conseguido lo que te habías propuesto. Luego, crea un nuevo plan que te permita encarrilarte de nuevo hacia tu propósito.

Así de fácil. Si las cosas no salen como esperabas, cambia el plan. La persecución de tus objetivos es un proceso y no solamente una meta. La próxima vez que no veas tus propósitos cumplidos a la primera recuerda esta frase, pero no te olvides de saber ajustar tu plan con tal de cumplir todo lo que te propongas.

Yo, como ejemplo, te puedo contar que tenía el objetivo de publicar mi segundo libro para navidades del 2020. Pero, debido a factores externos e internos, su publicación se ha retrasado. Tras analizar el motivo (o los motivos) que han impedido el cumplimiento de mi objetivo en la fecha marcada, he reajustado mi plan y me he encarrilado de nuevo hacia mi propósito. El resultado es que mi segunda novela, titulada “Tienes que vivir”, saldrá a la venta el próximo 30/01/2021. Tienes un adelanto aquí.

Y tú, ¿cómo gestionas cuándo las cosas no salen como esperas? Toda aportación es buena.

Gracias y un abrazo fuerte.

Greta.

Diario de Gratitud

Voy a empezar agradeciendo que hayas llegado hasta aquí.

El motivo por el que estoy refrescando esta entrada es para anunciar que a partir del 1 de Enero voy a estar publicando cada día a través de mis historias de Instagram un agradecimiento.

Durante 21 días agradeceré algo que me haya pasado durante el día. Puede ser un momento especial, un acontecimiento inesperado o algo muy simple.⁠

¿Te unes a este reto?

Encuentras toda la información haciendo click aquí.

Aprovecho para desearte un año lleno de éxito, salud y bienestar.

Gracias por leerme.
Un abrazo,
Greta.

Greta Vega

Gratitud (nombre femenino): Sentimiento que obliga a una persona a estimar el beneficio o favor que otra le ha hecho o ha querido hacer, y a corresponderle de alguna manera.

Me gustaría añadir que, a mi parecer, no hace falta que se refiera a otra persona exactamente. Podemos tener gratitud hacia cosas nuestras sin necesidad de una segunda persona. Por ejemplo, podemos estar agradecidos porque nos hayan hecho un regalo, pero también podemos estar agradecidos por poder disfrutar de un atardecer a solas.

No hace mucho tiempo, una amiga estaba pasando por un mal momento en el trabajo. Dos de sus compañeros estaban de baja debido al Covid, lo que a ella le repercutía negativamente ya que también debía abarcar las labores de sus dos compañeros ausentes. Mi amiga, llamémosla Diana, estaba muy estresada pues la situación le venía grande. Debido a su estrés, empezó a verlo todo negativo. Nunca…

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Gratitud es la actitud

Gratitud (nombre femenino): Sentimiento que obliga a una persona a estimar el beneficio o favor que otra le ha hecho o ha querido hacer, y a corresponderle de alguna manera.

Me gustaría añadir que, a mi parecer, no hace falta que se refiera a otra persona exactamente. Podemos tener gratitud hacia cosas nuestras sin necesidad de una segunda persona. Por ejemplo, podemos estar agradecidos porque nos hayan hecho un regalo, pero también podemos estar agradecidos por poder disfrutar de un atardecer a solas.

No hace mucho tiempo, una amiga estaba pasando por un mal momento en el trabajo. Dos de sus compañeros estaban de baja debido al Covid, lo que a ella le repercutía negativamente ya que también debía abarcar las labores de sus dos compañeros ausentes. Mi amiga, llamémosla Diana, estaba muy estresada pues la situación le venía grande. Debido a su estrés, empezó a verlo todo negativo. Nunca se había quejado por el sueldo y empezó a decir que cobraba poco. Nunca se había quejado del resto de compañeros y empezó a hacerlo. Me llamaba diciéndome que quería cambiar de trabajo y que no sabía que hacer. La escuché y me di cuenta de que su solución no era cambiar de trabajo, sino cambiar el punto de vista de ver las cosas. Fue entonces cuando le propuse practicar la gratitud. Exactamente le dije:

Diana, solamente necesitas 2 minutos al día. Cuando tomes el primer café de la mañana, mientras conduces al trabajo o incluso mientras te lavas los dientes, AGRADECE. Agradece todo lo que tienes. Agradece que tienes un trabajo. Agradece que tienes un coche que te lleva al trabajo. Agradece que tienes un sueldo que te permite vivir. Agradece los compañeros que tienes, pues gracias a ellos aprendes muchas cosas. Agradece que tienes un jefe comprensivo y que hace lo que puede, aunque no lo creas y no sea verdad, pero agradece. Piensa que gracias a tu maravillosa salud puedes afrontar el día a día, así que sé agradecida. Todos los días, absolutamente todos, debes dar las gracias por cada cosa de tu vida. Muchas cosas de las que agradecerás tal vez no las sientas así, pero es importante que empieces a creerlas. El agradecimiento cambiará tu energía, pues hará que tú te sientas afortunada y esto te permite vibrar con una energía positiva que la gente de tu alrededor percibirá.

Dos semanas más tarde, Diana me llamó. Su jefe la había ascendido en el trabajo, le habían subido el sueldo y sus compañeros habían vuelto a trabajar. Ella estaba contentísima y, más que nunca, agradecida por todo lo que le estaba sucediendo. Ya no quería cambiar de trabajo y todas sus quejas desaparecieron, pues estaba muy emocionada con su nueva posición en el trabajo. Fue entonces cuando se dio cuenta de lo valiosa que era.

Con esta historia quiero hacerte entender que una actitud de gratitud lo es todo. Las personas agradecidas raramente dan cabida a sentimientos negativos como el arrepentimiento, el resentimiento o la envidia. Agradecer es mucho más que decir “gracias”, es un sentimiento alegre que nos llena de satisfacción. Por tanto, vivir agradecidos es vivir muy cerca de la felicidad. Más que una virtud, o un valor, es una actitud frente a la vida y cuando entendemos eso, damos un gran paso hacia adelante.

Deja de quejarte y empieza a valorar lo que tienes, pues una actitud de gratitud te permitirá acercarte a aquellas metas que quieres cumplir. Estoy segura que con el tiempo te volverás una persona mucho más optimista y todo saldrá tal y como te propongas.

¿Alguna vez te ha sucedido un caso parecido al de Diana?

¿Sueles practicar la gratitud en tu día a día?

Me encanta leer tus comentarios.

Un abrazo, Greta.

¡Ah! Y MUCHAS GRACIAS por leerme. 😉

No esperes a año nuevo para establecer tus propósitos.

Propósito (nombre masculino): Determinación firme de hacer algo.

En mi Instagram tengo una publicación que me encanta y me define bastante. Antes de seguir leyendo te invito a que la veas y hagas una reflexión. También le puedes dar al corazón y así sabré que te ha gustado. Te tomará 10 segundos (lo prometo), click aquí.

En la vida hay dos momentos: ahora y demasiado tarde. Con esto quiero decirte que el momento de reflexionar y establecer nuestros nuevos propósitos es ahora. Sí sí, ahora mismo, sin esperar a año nuevo.

Y tú dirás: ¿Y eso por qué, Greta? Si todavía estamos en Noviembre…

Pues porque quiero que consigas todos tus propósitos. Y porque quiero que te propongas algo que realmente quieras y te haga mejor persona.

Por lo general, los propósitos más comunes en la mayoría de la población son: Hacer ejercicio, perder peso, comer mejor, dejar de fumar, ahorrar, viajar, aprender algo nuevo y beber menos.

Analízalos unos segundos. Analízalos bien. ¿Ya? Vale. Ahora me toca a mí. En mi opinión, estos propósitos son propósitos de “Lunes” y no propósitos de “Año nuevo, vida nueva“. ¿No crees?

Este año vamos a hacer algo diferente. Este artículo lo escribo realmente porque quiero que te marques Grandes Propósitos. No quiero que seas de esas personas comunes que se marcan los propósitos comunes que he nombrado anteriormente. No. Vamos a pensar en grande.

Ahora dime, ¿Qué te apasiona? Seguro que tienes una pasión o hay algo que se te da muy bien. Si aún no sabes cuál es, tienes más de un mes para encontrarla y averiguar como sacarle provecho. (De ahí la importancia de empezar ya a planificar los propósitos de año nuevo.)

Una vez tengas clara cuál es tu pasión, establece propósitos entorno a esa pasión. No caigas en el juego de hacer más deporte, dejar de fumar y cosas de ese estilo. Establece propósitos que te acerquen a trabajar tu pasión. ¿Te gusta pintar cuadros? Tus propósitos de este año pueden ser ir a clases de pintura 2 veces por semana y visitar 4 museos durante todo el año. ¿Te gusta escribir? Tus propósitos de este año pueden ser realizar un curso de escritura y publicar un libro. ¿Te gusta aprender un nuevo idioma? Apúntate a clases y viaja al país dónde se hable ese idioma. ¿Te gusta cocinar? Tu propósito para este año puede ser aprender 50 nuevas recetas.

Deja los propósitos de hacer deporte y perder peso para los lunes. Aprovecha el 2021 para crecer y acercarte a lo que realmente te gustaría conseguir. Lo único que tienes que hacer hasta que empecemos un nuevo año es:

No es tan difícil, ¿no crees? Además, piensa que si realmente lo que quieres conseguir es mejorar, trabajar o incluso vivir de tu pasión, lo más probable es que tu motivación se mantenga elevada, pues estás haciendo algo que te gusta.

¿Qué esperas del 2021? Yo tengo la sensación de que este nuevo año será muy prometedor. ¡Ah! Y ya tengo todos mis propósitos establecidos.

¿Y tú? ¿Vas a empezar a organizarte ahora? ¡Cuéntamelo!

Un abrazo, Greta.

La vida son etapas

Hay muchas teorías acerca de las etapas de la vida por las que pasa el ser humano. Desde que nacemos hasta que fallecemos atravesamos las mismas etapas: crecemos, nos desarrollamos y maduramos a medida que avanza nuestra vida. Por lo general, la transición de una etapa a otra es un proceso natural mientras que, a veces, algunas personas se encuentran atrapadas en una etapa durante décadas o incluso hay personas que se saltan una etapa sin aprender las lecciones importantes de la misma.

Cuando somos pequeños nos suelen preguntar qué queremos ser de mayores o cómo queremos pasar la vida. Y mi pregunta ante esto es, ¿Cómo lo voy a saber si cada etapa de mi vida va a traerme nuevas sensaciones y aprendizajes? Puedo haber querido ser veterinaria durante mi infancia porque mi vecino tenía un perro, pero en la adolescencia puedo haber asistido a un concierto y haber querido ser guitarrista en un grupo de rock. Más tarde, siendo adulta puedo haber subido a un avión por primera vez y haber alucinado con el vuelo y desde entonces decidir que quiero ser azafata de vuelo.

Por este mismo motivo creo que es normal que a lo largo de nuestra existencia te hagas la siguiente pregunta: ¿Qué hago con mi vida?

Porque con esa pregunta incrustada en tu mente, la estrategia que vas a seguir es demasiado a largo plazo y muy poco flexible. Te hará ponerte unas metas que más tarde quizá ya no desees, y entonces la inercia te llevará sin darte cuenta (o sin querer darte cuenta) por un presente insatisfactorio hacia un futuro también insatisfactorio.

Por eso la pregunta correcta es, sin duda: ¿Qué quiero hacer con mi vida AHORA? ¿A qué quiero dedicar ESTA ETAPA?

Creo que es muy reconfortante saber que no tienes que tomar una decisión inamovible para el resto de tu vida. Puedes cambiar de rumbo si lo deseas sin creer que has cometido un error. Porque realmente cambiar de dirección es inevitable, es sano y muchas veces necesario.

Es mucho más productivo y estimulante saber que todo son etapas y que puedes centrarte en cada etapa sin tener que preocuparte si mañana cambiarás de dirección. Quizá en esta etapa te apetezca estudiar algo diferente, o mejorar en tu campo. Quizá en esta etapa quieres ser madre y dedicarte solo a eso. Quizá es hora de volver a dedicarle tiempo a tu salud mental y decides trabajar menos y hacer más deporte. Quizá sea el momento de crear un proyecto con un colega que se dedica a lo mismo que tú.

Si te centras en el presente, en tu situación actual y en la etapa que te encuentras, estarás viviendo tu vida plenamente y acercándote a un futuro mucho más alineado con tus valores. En mi opinión, es mejor eso que vivir programando un futuro en el que no sabes lo que vas a necesitar o querer, ya que dentro de un tiempo no serás la misma persona que eres hoy, pues te encontrarás en otra etapa de tu vida con otras necesidades, otros valores y otras circunstancias.

Así que hazte las preguntas: ¿Qué quiero hacer ahora? ¿Qué quiero en esta etapa de mi vida? Céntrate en hacer que cada etapa de tu vida sume y ¡permítetelo! Tómate un tiempo para saber a qué quieres dedicar tu etapa actual. Piensa que, hagas lo que hagas, estarás moldeándote para la siguiente etapa de tu vida.

¿Te habías planteado alguna vez la vida por etapas? Me encantaría conocer tu opinión.

Un abrazo. Greta.

Tienes que partir

La mejor forma de viajar en tiempos de coronavirus es leyendo.
Hoy quiero refrescar esta página en la que hago una breve explicación de mi libro.
Por supuesto, estáis más que invitados a adquirirlo y disfrutar de una lectura fresca y amena (y a un viaje sin moverse de casa).
Gracias y feliz día.

Greta Vega

Todos en algún momento de nuestras vidas estamos destinados a partir. Estoy segura que en algún momento de tu vida te has sentido perdido/a y no sabías qué hacer o cómo hacerlo. Dejar todo atrás no es tarea fácil, pero Núria decide mudarse a otro país tras terminar sus estudios. Núria es la protagonista principal del libro, y con 22 años de edad ha sido capaz de dejarlo todo para irse a vivir a Londres.

Durante la lectura del libro, Núria pasa por diferentes fases que son expresadas en primera persona. Nos cuenta sus vivencias, emociones y sentimientos de su día a día. Esto nos permite ponernos en su lugar y sentir que somos nosotros mismos los que estamos afrontando sus sucesos.

Tienes que partir es una novela psicológica de aventura en la que mi principal objetivo es entretener, inspirar y motivar a todos aquellos que en algún momento se…

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