¿Y si no sale como esperabas?

Tenías un plan, lo tenías muy bien organizado y creaste unas expectativas buenísimas. ¿No ha salido como esperabas? ¡No pasa nada!

A menudo nos desmotivamos cuando no vemos nuestros objetivos realizados. También nos decepcionamos si no obtenemos lo que queríamos o esperábamos. Pero esto, en mi opinión, es parte del proceso. Creo que no todo tiene porqué salir a la primera. Es más, creo que es poco común que las cosas nos salgan a la primera. Y si eres de esas pocas personas que consiguen todo sin pasar por algún bache, te felicito.

Si, por el contrario, has tenido algún percance y la cosa no ha salido como querías, te repito que no pasa nada. Lo único que tienes que hacer es ver si esa cosa no ha funcionado debido a un factor externo o a uno interno.

Si el factor ha sido externo, como por ejemplo algún suceso que te ha obligado a desviarte de tu plan, simplemente tienes que volver a encarrilarte y ceñirte a lo que ya tenías organizado. Este caso, se trata de tener un parón. Lo único que has perdido aquí es tiempo, pero sigues estando a tiempo de perseguir tu propósito y cumplirlo. Toma un momento para analizar el motivo que te ha impedido no conseguir lo que esperabas, analízalo y supéralo.

Si el factor ha sido interno, es decir, tus ganas se han esfumado o has dado preferencia a otras cosas, lo correcto sería hacer un balance de si realmente lo que querías conseguir era real o, más bien tu objetivo no era tan deseado cómo pensabas. A veces, nos proponemos cosas por vicio o por probar y no porque realmente queramos esas cosas en sí. Aquí, tú eres la única persona que puede tener la respuesta. ¿Realmente querías publicar ese libro? ¿Realmente querías ir al gimnasio 5 días a la semana? Pregúntatelo y respóndete con sinceridad absoluta.

Si tu respuesta es no, entonces olvídate de ese propósito y ve a por otro. No pierdas el tiempo en esforzarte en algo que realmente no quieres.

Si tu respuesta es sí, es decir, sí quieres ir al gimnasio 5 días a la semana y sí quieres publicar ese libro, entonces lo ideal es que vuelvas a crear un plan. Piensa y encuentra el motivo de por qué no has conseguido lo que te habías propuesto. Luego, crea un nuevo plan que te permita encarrilarte de nuevo hacia tu propósito.

Así de fácil. Si las cosas no salen como esperabas, cambia el plan. La persecución de tus objetivos es un proceso y no solamente una meta. La próxima vez que no veas tus propósitos cumplidos a la primera recuerda esta frase, pero no te olvides de saber ajustar tu plan con tal de cumplir todo lo que te propongas.

Yo, como ejemplo, te puedo contar que tenía el objetivo de publicar mi segundo libro para navidades del 2020. Pero, debido a factores externos e internos, su publicación se ha retrasado. Tras analizar el motivo (o los motivos) que han impedido el cumplimiento de mi objetivo en la fecha marcada, he reajustado mi plan y me he encarrilado de nuevo hacia mi propósito. El resultado es que mi segunda novela, titulada “Tienes que vivir”, saldrá a la venta el próximo 30/01/2021. Tienes un adelanto aquí.

Y tú, ¿cómo gestionas cuándo las cosas no salen como esperas? Toda aportación es buena.

Gracias y un abrazo fuerte.

Greta.

Publicado por Greta Vega

www.gretavega.com

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